Último adiós

16 de abril de 1912, Nueva York

 

Lo ocurrido el 14 de abril de 1912 ha sido una absoluta tragedia. Yo conseguí subirme a un bote y escapar de aquel infierno helado, pero miles de personas han perdido la vida en el gigante transatlántico, entre ellos el señorito Brown. Hoy se ha celebrado un funeral en el cementerio en el que han colocado lápidas con los nombres de cada una de las víctimas de la desgracia.

 

He sentido la necesidad de darle el último adiós a Owen Brown, pero al acercarme a su lápida no he podido evitar detenerme en el camino al ver allí a la mujer de mis sueños. Me ha hecho inmensamente feliz saber que está viva. Pero hecho de encontrarla en la tumba me ha dado a entender que su corazón pertenece a otro hombre aunque el ya no esté. Hace unos días descubrí que su nombre es Dorothy Gibson, un nombre que nunca olvidaré.